jueves, 18 de mayo de 2017

LOS JUEVES UN RELATO: HOMENAJE AL MAR JUEVERO



El mar...
A veces une, a veces separa.
A veces roba, a veces da.
A veces me ha traicionado. Muchas me ha devuelto a la orilla. 
Hoy me acerco a su borde desparejo. Contemplo con fascinación sus azules que revuelcan los ocres de la arena. Sus verdes,  flotan en la espuma blanca de la ribera. Algas que enredan misterios. Los secretos están a salvo, en la calma de sus profundidades.
Me siento un naufrago en busca de sus recuerdos.Receloso, no los devuelve. Quedaron atrapados en las manos de alguien al otro lado, en la otra costa.
Allá quieren permanecer. 
Aunque hoy no regrese a mojar mis pies en el Mediterráneo, y a dar mi abrazo, mi abrazo está, como estuvo siempre. 
A pesar de que hoy mi risa, no acompañe las caminatas recorriendo calles y admirando portales y ventanas, mi pensamiento está, allende esos mares que tantas veces he cruzado, para compartir la amistad.
El mar...
A veces sirve como un lazo, para unir destinos, aunque parezcan laberintos por donde se perdió la palabra y apareció el silencio.
Me tiendo sobre la arena húmeda de este sur y apoyo una caracola en mi oído. Me arrullan palabras y risas, canciones viejas y desentonadas, risas y más risas.
Aunque hoy pongan un cubierto menos en la mesa, una vez más el sábado se hace Jueves con mayúscula y el milagro del encuentro se vuelve  a dar.

Con todo mi cariño y amistad al Grupo Juevero, y los organizadores de este encuentro en Barcelona, felicitando y admirando su esfuerzo, deseandoles el máximo disfrute. Estoy cerca...como siempre.


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domingo, 14 de mayo de 2017

UNA BAILARINA EN LA CUERDA FLOJA




“Feliz día de la madre” (hoy es el día de la  madre por aquí…)
Vaya frase: día, madre, etc.etc.
Esto lo escribí en un rapto de amor y de emoción, y va dedicado a esa madre que hoy sufre y a esa hija que hoy es incomprendida. Para ambas, todo mi amor.


UNA BAILARINA EN LA CUERDA FLOJA:


Despertó solo para querer morir. La ventana cambia de color, siguiendo el ciclo del único liquidámbar que hay en su cuadra,  y ella se deja ir.
Su rutina se interrumpe para acudir a la cita semanal, donde la túnica blanca extiende recetas de sicofármacos, alternando drogas, variando dosis, insistiendo en que hay que poner voluntad.
Aquel 10 de enero de  hace un año, dejó ser quien era, dejó de comprender, perdonar, admitir y amar.
Aquel 10 de enero de hace un año, su hija Magui le contó de sus sentimientos por Cata , y el mundo se derrumbó. Ella, quedó en el aire sin querer aletear. El piso  se alejó lo suficientemente lejos, como para no poder ponerse de pie.
Hace poco, la encontré, cuando yo dejaba la túnica blanca detrás del escritorio y ella entraba. La vi tan mal, que la esperé a que saliera y nos fuimos a tomar un café.
Algo me contó. Algo intuí.
Desde ese día  la llamo por teléfono casi a diario. Hablo y hablo por horas de lo que se me ocurre. Cree que hago catarsis, mientras ella se sigue ahogando en llanto.
Las dosis siguen variando, como las caras de las túnicas blancas. Ella no cree en el futuro y a mi me encuentra justo, cuando no creo en el pasado
De lo que más le hablo  es de comprensión y amor.
No se si está mejor, pero llora menos y habla más y dejó de decir “esa” para pronunciar débilmente “Magui”.


navidad bloguera

navidad bloguera
gracias Mónica!!!!!!